Tras la fiesta, los invitados se dirigieron a un restaurante donde los novios iban a celebrar el banquete, tras la inesperada aparición de Mario, parecia que Anry y Maria habían perdido protagonismo, y ahora todas las miradas se dirigían hacía el recien llegado.
-No puedo entender como te puedes pasar tres años sin dar señales de vida, y ahora te presentas ¡así, sin más!- le dijo Alvaro, tras darle un efusivo abrazo al acabar la ceremonia.
-Querido Falet, ya me conoces, no podia perderme esto , era una ocasión unica…-le contestó Mario con una sonrisa de oreja a oreja.
Todos permanecían alrededor de Mario preguntandole cosas sobre su estancia en America, y el joven gustoso, les obsequiaba con anecdotas, historias y diversas bromas sobre ello. Todos parecían contentos con la vuelta de Mario, todos excepto dos personas que permanecían inmoviles en una esquina del gran comedor y con cara de pocos amigos.
Por un lado, Celia permanecia sentada en una silla y aparentando total indiferencia, ante la llegada de su amigo, Celia y Mario habían estado saliendo juntos una temporada, y eran grandes amigos, pero Celia nunca había podido perdonarle que se fuera a America…
Por otro lado Maza tambien estaba bastante resentido con Mario, su sorprendente aparición le habia eclipsado totalmente y habia pasado a estar en un insultante segundo plano que no podia tolerar, ademas Maza no había olvidado aún que Mario les habia traicionado para irse de “la manita” de la escoria esa de los “Jonas Brothers”.
-Mirale, se cree muy importante con sus aires de “businessman” y su traje de triunfador, pues te dire una cosa, ¡no lo es!, no es mas que un esquirol que nos dejo tirados a todos en su día- comentó Maza con rabia contenida.
-Y que lo digas,-añadió Celia- se cree que a estas alturas puede venir aquí y vamos a recibirle con una sonrisa en los labios y con los brazos abiertos…
-Por mi se podía haber quedado en Boston o en Nueva York, o donde coño estuviese…-prosiguió Maza.
-Pues a mi me da igual, pero que no espere que vaya ha hablar con el- concluyó Celia.
En ese momento Mario se alejó del corrillo que se había formado a su alrededor, y se dirigió hacia Celia y Maza, que al verle llegar cortaron la conversación y se quedaron en completo silencio.
-Bueno que, ¿es que no pensabais venir a saludarme?- dijó Mario alegremente, intentando romper el hielo.
-Creía que ibas a venir tu- dijo Celia con tono de fastidio- ademas, tu eres el que te fuiste casi sin avisar.
-¡Ah! ahora lo entiendo, ¿por eso estais cabreados no?- les preguntó Mario.
-¡No!- le cortó Maza- a mi que te fueras sin avisar me la refanfinfla, lo que me jodió es que tuviera un amigo que se vendió al “pop-rock comercial”- y tras decir eso, se marchó enfadado. Mario intentó seguirle, pero pensó que tenia cosas mas importantes que hacer, debia dar explicaciones antes a otras personas mas importantes, tenia que arreglar las cosas con Celia…
-Mira Celia,-comenzó Mario- se que la cagué y se que me comporté como un gilipollas, pero ahora estoy aquí y he vuelto, y te pido perdon, de verdad, de corazón.
Ante esta disculpa, Celia estalló, y sacó toda la rabia que tenia contenida hacia Mario desde hace años, y que nadie le habia dejado sacar.
-¿Quién te crees que eres para venir a estas alturas y pensar que todo va a ser como antes? ¿sabes cuanto me había costado olvidarme de ti?- le reprochó Celia mientras le miraba friamente, con un mirada que hubiera echo temblar hasta al mismisimo Josele,- ¡NO TIENES NINGÚN DERECHO A VENIR AQUÍ AHORA Y PEDIRME PERDON!¡NINGUNO!-y acto seguido salió corriendo hacia la salida del comedor.
En ese momento todos los invitados se dieron la vuelta y se quedaron mirando a Mario que se quedó inmóvil, mudo, sin saber que hacer, llevaba meses planeando su vuelta, y en ningun momento habia imaginado esa situación, en sus planes solo entraban bonitos reencuentros con abrazos, besos y “te he echado mucho de menos”.
Cuando parecía que Mario se iba a venir abajo totalmente, Pita se acercó ha el y le dijo algo al oido, sin que nadie mas lo pudiera oir, a continuación Mario le miró fijamente, le dio un abrazo y salió corriendo en la misma dirección por la que se habia ido Celia.
-se puede saber ¿Qué coño le has dicho?- le preguntó Maza cuando volvió a la mesa donde estaban todos.
-Nada, que la grua se estaba llevando su coche…- dijo Pita con sarcasmo,- ¡y a ti que coño te importa!
Mario consiguió alcanzar a Celia cuando estaba a punto de meterse en su coche, ¡espera, por favor!-dijo Mario, Celia se dio la vuelta, estaba llorando…
-¿Espera a qué Mario?-dijo Celia, mientras se intentaba limpiar el rastro del maquillaje que ahora manchaba su cara,- llevo años, esperando…, esperando a que te decidas, esperando a que me digas que me quieres, esperando a que vuelvas… y sabes que es lo mas gracioso, que tanto tiempo esperando no ha servido de nada… adios Mario…- y acto seguido se acercó al coche para abrir la puerta…
-¡NOOO!- gritó Mario, agarrandola del brazo, ante este gesto, Celia intentó soltarse pero no pudo, Mario tiro de ella para que se alejara del coche y resbaló haciendo caer a los dos al suelo.
-¡SUELTAME!-chilló Celia mientras intentaba zafarse de los brazos de su amigo- ¡SUELTAME, NO QUIERO SABER NADA MAS DE TI!!!
-¡NO¡- gritó Mario- no hasta que escuches lo que tengo que decirte…-ante esta situación Celia se dio por vencida y dejo de intentar escapar, pero Mario no la soltó por miedo a que volviera a salir corriendo.
- He sido un gilipollas, lo admitó- admitió Mario- ¿pero sabes que es de lo unico que me arrepiento en esta vida?- continuó mientras miraba fijamente a los ojos a Celia,- lo unicó por lo que me arrepiento es por haberte echo daño, porque tu lo eres todo para mi,- murmuró Mario, mientras sus ojos se iban empañando poco a poco,- Si en alguien he pensado estos tres años es en ti, y si algo me dolió fue separarme de tu lado…
Celia ya no pudo aguantar más la situación y rompió a llorar, llevaba tanto tiempo esperando oir esas palabras, había imaginado tantas veces ese momento, que ahora que había llegado le parecia un sueño…
-Nos sólo he venido por la boda de Anry- la dijo Mario- en realidad, la boda era solo una excusa para algo mucho más importante…
-Celia,-murmuró el chico mientras la miraba fijamente a los ojos- ¿quieres casarte conmigo?
-¡Claro que quiero idiota!-dijo la chica con alegría inmensa, mientras se limpiaba las lagrimas, y abrazaba al que iba a ser su futuro marido…










1 comentarios:
interesanteee
jaaajaja
asik hay doble boda, esto me empieza a gustar, pero una cosilla sin apenas importnacia
donde cojones estoy yoooooooooo
¬¬
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