Las luces blancas entraron a través de los ojos de Álvaro como cristales que se clavaban en sus pupilas, estaba tumbado en una cama en una habitación totalmente vacía intentando recordar como había llegado hasta allí, de repente recordó la boda, la discusión con Cris…
Prefería no haberse acordado de eso, ahora su cabeza le daba vueltas sin parar y no le dejaba ni un segundo de tregua…
-¿Qué tal estas tío?
Era Anry, la cabeza de su amigo se asomaba por la puerta, no había preocupación en su cara, Anry parecía aliviado porque toda esa pesadilla se hubiera acabado ya.
-Pues un poco aturdido porque no tengo ni idea de lo que esta pasando, pero bueno…-contestó Falet un poco confuso.
-Saliste de la discoteca echo una furia, cogiste el coche y… tuviste un accidente- concluyó su amigo.-Pero tranquilo todo eso ya ha pasado, hoy mismo te dan el alta.
-¿Cuánto tiempo llevó aquí?- le preguntó Falet.
-Dos semanas…- ahora no era Anry el que contestaba, sino Jimbo que acababa de entrar en la habitación.
-¡Dos semanas! – Murmuró Falet asombrado.- ¿Qué me pasó?
-Te estrellastes contra una camioneta en un cruce, la ambulancia tardo bastante en llegar y perdite bastante sangre, por un momento pensamos que te nos ibas para siempre… llegaste a entrar en coma…
En ese momento Álvaro se quedo en silencio, no sabia que decir…
-Gracias por todo chicos…-les dijo a ambos mirándoles fijamente.-No se que haría sin vosotros.
-No es nada, -le dijo Anry, intentando restarle importancia.- Tranquilo, solo has reventado mi boda…
-¡Es verdad!- exclamó Falet- ¿María se enfadó mucho?
-Nah tranquilo…-le dijo Anry- Me dio a elegir entre dos opciones, o irme con ella de luna de miel, o quedarme aquí contigo…
-¿Qué pasó?-preguntó Falet.
-Me ha pedido el divorcio- dijo Anry con sorna- al final tuviste razón, el matrimonio es un error…
-Joer, lo siento tío- murmuró Álvaro pidiendo perdón a su amigo.
-Es igual, en el fondo tenias razón, me precipite…- dijo Anry- no la quería lo suficiente. Al final siempre llevas la razón en todo gordo…
-Joer Anry, no puedes dejar de insultarme ni estando en el hospital…-le reprocho su amigo.
Anry se encogió de brazos, y se acercó a la cama.
-Ajo y agua, majete, que nosotros llevamos aguantando tus tonterías años…
-Esta vez no me podéis culpar de lo que paso. Se excusó Falet.
-Esta vez no.-puntualizó Anry.-Pero si hubieras hablado con Cristina cuando lo tenias que haber echo nada de esto hubiera pasado…
-No quiero volver a oír hablar de ella.- le cortó Álvaro de golpe fríamente.- Para mi ya no existe…
-Creo que estas sacando las cosas un poco de quicio…-comentó Jimbo intentando tranquilizarle…
-¡Se lió con otro delante de mis narices!- le respondió Falet levantando la voz.- ¡Solo me quiere para jugar conmigo!
Álvaro había comenzado a alterarse, no podía entender como su hermano y su mejor amigo seguían defendiendo a Cristina después de todo lo que le había hecho, de todo lo que había sufrido…
-Falet –comenzó Anry tímidamente- creo que deberías saberlo, Cristina ha estado aquí con nosotros día y noche, no se ha movido de tu lado en todo este tiempo…
Álvaro se quedó callado unos instantes, como reflexionando sobre todo lo ocurrido, después se levanto de la cama.
-Lo único que quiero ahora es irme a casa y pasar un buen rato con mis colegas, me tenéis que contar todo lo que ha pasado mientras estaba sobado…
Al día siguiente Álvaro se levantó un tanto confuso, era sábado por la tarde y no sabía muy bien que hacer, las ultimas semanas las había pasado preocupado con la boda y con todas las movidas que le habian pasado en los últimos días…
Primero decidió llamar a algún colega del grupo para tomar algo o simplemente para hablar un rato, pero cuando estaba cogiendo el teléfono se dio cuenta que todos estarían ocupados en sus cosas, dejo el teléfono donde estaba y volvió a sentarse en el sofá…
Y si la llamo…
No, lo mejor es que lo deje estar…
Quizás, debería llamarla al fin y al cabo yo fui el que pase de ella…
¿Como voy a dirigirla la palabra después de lo que me ha hecho????
En ese momento, se oyó el timbre, Álvaro se levanto y miró por la mirrilla de la puerta, era Cristina.
-Álvaro, abre- la voz de la chica se oía a través de la puerta, por el tono de su voz parecía preocupada y un tanto nerviosa.
Álvaro no abrió la puerta.
-Álvaro, se que estas ahí, por favor abre- insistió Cristina.- Se que me he portado muy mal contigo y que te he hecho daño, y quiero pedirte perdón…
Álvaro no podía aguantar mas aquella situación, se apoyó contra la puerta y se dejo caer hasta que quedó inmóvil, de rodillas en el suelo, no quería oír ni una palabra mas de lo que Cristina tenia que decirle…
Cristina mientras continuaba hablando.
-…se que probablemente no quieras volver a verme nunca mas, pero antes de dejarte en paz para siempre, solo quería que supieras que… te quiero…
En ese momento Cristina cerró los ojos y por fin se sintió liberado, es curioso como esas dos palabras “mágicas” podían actuar en la gente, te quiero, por un momento Cris creyó que la puerta se iba a abrir pero no fue así, la puerta siguió cerrada durante horas y Cris se marchó dejando a Álvaro solo con su soledad…
Los días pasaron uno a uno inexorablemente, y el tiempo fue pasando, con el paso del tiempo las esperanzas de Cristina de que Álvaro volviera a aparecer mágicamente en su vida se fueron apagando poco a poco…
-Tu ya has hecho lo que has podido.-la intentó tranquilizar Celia un día en el que ella y Begoña habian conseguido sacarla un rato de su casa para hacerla olvidar los problemas. -Al menos no tendrás en tu interior el sentimiento de culpa por no haber hecho nada…
-Si lo hubiera hecho antes…-se atormentaba Cris- si no hubiera sido tan cabezota…
-Vamos Cris…- la intentaba animar Begoña.- No te rayes con eso, estoy segura de que tarde o temprano te perdonara…
-No Begoña,-se lamentó Cristina amargamente. –Esta vez no, vosotras le oísteis igual que yo, esta vez es para siempre…
Cris ya no podía aguantar mas esa situación, no podía aguantar mas rato los constantes intentos de sus amigas por subirla el animo, pero sobre todo no soportaba el sentimiento compasión que mostraban hacia ella, Cris no aguantaba que sus amigas sintieran lastima por ella.
-Gracias, por intentar ayudadme chicas, de verdad, pero creo que lo mejor es que me vaya…
-¿Quieres que te acerque?- se ofreció Begoña.-Esta diluviando…
-No pasa nada Begoña cogeré un taxi…
Cristina decidió ir andando pese a la lluvia, necesitaba tiempo para pensar, además no le molestaba la lluvia. El tiempo no era del todo malo pese a la tormenta, el verano estaba llegando y todo parecía estar alegre y vivo en la calle, la pena era no poder disfrutarlo pensó Cris.
Tras veinte minutos de paseo, Cris llegó al portal de su casa, estaba cansada tenia ganas de meterse en la cama y no salir en días, solo quería escapar, olvidarse de la realidad, quizás lo mejor era olvidarse de todo y empezar a pensar un poco mas en uno misma…
En ese momento alguien la llamo por detrás, ella se dio la vuelta, era Álvaro.
-Hola…-la saludó el tímidamente. Estaba totalmente empapado.
-Hola… , ¿llevas esperando aquí mucho tiempo?- le preguntó Cristina intentando romper el hielo.
-Un rato…-contestó Álvaro, estaba muy nervioso, no se atrevía a mirarla a la cara. – Venia… porque… no se por donde empezar…- se excusó.
-¿Sabes que?- le dijo Cristina- no quiero que me des explicaciones, ni tan siquiera te pido que me pidas perdón, solo quiero que me quieras…
Y acto seguido acercó lentamente sus labios a los de Álvaro, hasta que se rozaron lentamente ¡Cuánto había echado en falta esa sensación!
-Prométeme que no nos separaremos nunca mas…-le susurró Cristina a Álvaro al oído tiernamente.
-Te lo prometo.


